miércoles, 10 de febrero de 2010

La olla de grillos, como espacio se sapos…

El día de mañana se llevara a cabo en la ciudad de Guayaquil una marcha, que inicialmente tenía el fin, individualista, separatista, regionalista, de reclamar más, mucho más dinero para Guayaquil, que para otras ciudades, otras provincias. Inicialmente el fin de la marcha, ya era por demás discutible, pues mostraba la consabida prepotencia con la que cierto grupo político, siempre ha pretendido imponer sus ideas y pensamientos, no se me olvida la forma en que su principal representante, ya fallecido, intento imponerse a la justicia con cañones militares, apostados en el ingreso de la sede de un órgano independiente de su presidencia, entonces el hacer marchar a la gente de Guayaquil, por pretendidas exigencias de mas dinero, machacando que esta supuesta minoría afectaría a los sueldos, a los derechos, a lo que uno gana con esfuerzo, obras, empleo y seguridad, es un mamotreto de manifiesto, cuando todos sabemos que la cantidad a recibir es mayor a la que recibió el año anterior y que con ese dinero funciono muy bien la mencionada alcaldía, me pregunto, que tan mal administrador es el convocante que en vez de ahorrar, optimizar el dinero entregado, desea mas mucho mas, para preconizar que solo él y su grupúsculo dividido, la pretendida mejora.


Dicho esto, debo manifestar, que en estos días, se han sumado un grupo de personas a la dicha marcha, como apoyadores, marchadores, ideólogos, y resentidos por haber perdido su poder y su status quo, no se diga de resentidos políticos por quererse apoderar del poder, e incluso periodistas amargados que desde ya pretenden hacer paros nacionales para detener el país y volver a la sinvergüenza de cambiar de presidente cuando les da la gana, perjudicando la imagen de país y de estado, haciendo al Ecuador ingobernable, y de paso postulándose a políticos mayores, por ser los supuestos “hijos del despecho”, “divinidades salvadoras”, políticos prostituidos amantes del poder, que pretenden aprovecharse de estos eventos, para sus protervas intenciones, desde aquí hay que manifestarse y decir, reclamar es justo, pero cuando cave y se debe, lo demás es oportunismo vil de un poco de avivatos que ya perdidos y que se hallan en la sombra, pretenden iluminarse con el trabajo de otros, finalmente veamos que sapo, pretende verse como grillo, en esta olla humana que resulta la protesta por nada de nada, veamos si sirve la marcha y lo mas veamos si sirve el muñequeo de unos pocos por el mal de todos.

martes, 2 de febrero de 2010

Sobre la Hombría de Bien…

Hombría de bien…

¿Qué es la hombría de bien?, la hombría de bien, es la concepción lógica, moral, digna de la personalidad de un ser humano, aquellos lineamientos morales, racionales y dignos que las personas recibimos sobre el conocimiento de moral, dignidad, honradez, respeto, conceptos que nos han inculcado nuestros padres, la sociedad, los amigos y la escuela o la educación en el periodo formativo, de un ser humano, ese concepto interno que nos permite distinguir, entre lo bueno y lo malo, lo justo o lo injusto, y las concepciones racionales entre el bien y el mal.
La hombría de bien, por antonomasia entonces es la capacidad racional que cada uno tenemos sobre los actos que hacemos y que permiten mostrar al resto nuestra dignidad, honradez y responsabilidad, y por esos actos somos reconocidos, apreciados, considerados y respetados, esos actos que demuestran nuestra hombría y deseo de demostrar nuestra rectitud de actos, no nace del consejo ajeno, ni de la acción de los otros, sino de nuestra propia psiquis, que nos obliga a actuar con decoro, dignidad y respeto.
Entonces dicho esto actuar después de vendaval, no es hombría de bien, quien actúa pasado el vendaval de dudas, actúa sobre pensado el resultado de la gente y por recomendación ajena, quien se da cuenta que sus actuaciones ya le están trayendo cola, quien ha sido recomendado mostrar lo que no pudo demostrar, quien no actúa con hombría de bien, deja dudas sobre si, y sobre si la sombra obscura de sus actuaciones.